Los 5 grandes mitos de la nutrición deportiva (por desgracia):

Cuando hace ya varios años comencé a trabajar como Entrenador Personal Online lo primero que detecté fue el vacío que existía en cuanto a conocimientos relativos a la nutrición deportiva. Prevalecía aquello que la gente había escuchado de algún amigo, en el gimnasio o de un familiar (en ningún caso personas con formación en ello), respecto a lo que realmente se venía investigando en publicaciones científicas de calidad durante muchos años. Por desgracia, incluso en el propio sector de la nutrición deportiva seguían prevaleciendo multitud de mitos, en parte por la falta de actualización que sufren muchas universidades.

A día de hoy siguen presentes muchos de esos mitos, y mucha gente sigue convencida de que es así. Afortunadamente, cada vez hay más profesionales que se preocupan por mantenerse actualizados y brindar el mejor servicio posible a sus clientes, y eso está revirtiendo fuertemente la tendencia.

Sin más, os enumero los que, para mí, son los 7 grandes mitos que hoy aún perduran en el mundo de la nutrición deportiva (por desgracia):

1 – Hay que comer siempre antes de entrenar: esto no es cierto, ya que incorporar ayunos en ciertos momentos y con objetivos concretos pueden ser muy útiles para alcanzar más rápidamente objetivos como la pérdida de grasa.

2 – Las proteínas son malas para los riñones: está probado en multitud de ensayos clínicos que para que haya daño renal la cantidad ingerida debe de ser superior a 4 g/kg de peso, lo cual es prácticamente imposible de alcanzar, más aún para alguien de a pie.

3 – La carne roja es mala para la salud: por culpa de ciertas investigaciones de mala calidad se extendió esta idea. Pero no es tal, ya que la carne roja de calidad no solo no es perjudicial, sino que es beneficiosa y aporta una gran cantidad de nutrientes.

4 – Cenar carbohidratos engorda: al contrario de lo que mucha gente piensa, los carbohidratos de noche no hacen engordar, y además favorecen el sueño por el aumento de los niveles de melatonina. Eso sí, no es bueno cenar justo antes de irse a la cama.

5 – Hay que comer cada 3 horas: esto se pensaba por esa supuesta deceleración del metabolismo, lo cual muchos estudios desmintieron de forma sistemática.

En definitiva, en todos estos años he escuchado un gran número de suposiciones sin fundamento científico, pero es nuestra labor ser críticos y objetivos con todo lo que nos llega. Máxima objetividad siempre.